Del código al negocio: por qué las empresas buscan cada vez más perfiles con visión de negocio.En la mayoría de las ocasiones, cuando una empresa buscaba crecer en el área de tecnología,la gran parte del proceso de selección giraba alrededor del grado de conocimiento técnico que tenía el perfil.
Escuchábamos continuamente Java, Python, .NET, React, AWS, Azure, Kubernetes, SQL, Docker, microservicios…
Todos estamos de acuerdo que nadie puede desarrollar software de calidad sin una buena base tecnológica, sin embargo cada vez más empresas se dan cuenta de que el mejor profesional tecnológico no es necesariamente quien más tecnologías conoce, sino quien es capaz de entender el problema que hay detrás, aportar soluciones y saber trabajar en equipo.
El perfil técnico sigue siendo imprescindible. Pero el perfil técnico que además entiende el negocio y cuenta con buenas habilidades interpersonales está adquiriendo un valor diferencial.
¿Programar ya no es suficiente?
La cuestión no es que programar no sea suficiente, si no que se ha cambiado la forma de hacerlo, anteriormente era muy común programar de forma aislada, sin embargo con el paso del tiempo se ha consolidado el modelo de trabajo en equipo y la capacidad de ver más allá de lo puramente técnico.
Un desarrollador puede estar trabajando en una nueva funcionalidad, pero para construirla correctamente necesita entender qué problema quiere resolver el negocio, qué necesita el usuario, qué impacto tendrá sobre otros sistemas y qué implicaciones puede tener la decisión técnica trabajando mano a mano con Project managers, Product Owners, negocio, diseño, marketing, operaciones o atención al cliente.
Ya los profesionales del sector no solo se limitan a recibir requisitos y convertirlos en código, si no a dar un paso más, convirtiéndose de ejecutores a piezas claves en la toma de decisiones.
La visión de negocio se convierte en una competencia más
Cada vez en los procesos de selección nos encontramos nuevos requisitos. como la búsqueda de experiencia en determinados sectores, no se busca que los perfiles sean expertos en ello, si no que comprenda el contexto en el que trabaja.
Trata de poder entender cuáles son los objetivos de la compañía, quién utiliza el producto que se está desarrollando, qué necesidades existen y qué impacto pueden tener las decisiones técnicas que se toman.
Suele ser imprescindible en perfiles que combinan la parte técnica con la parte de gestión (Technical Lead, Project Manager, Arquitectos) a medida que aumenta la responsabilidad, aumenta el valor de saber tomar buenas decisiones entendiendo el objetivo de ellas.
Y para tomar buenas decisiones hace falta comprender algo más que la tecnología.
Las soft skills ya no son un complemento
Una de las principales causas de fuga de talento en una compañía es un mal ambiente laboral, durante mucho tiempo, las habilidades técnicas se consideraban el núcleo del perfil y las soft skills eran un valor añadido.
La situación ha cambiado, las soft skills son una pieza clave a la hora de elegir a tu equipo,la capacidad de comunicación, el trabajo en equipo, la empatía, la gestión de conflictos, la adaptación al cambio o la capacidad para crear un buen ambiente laboral, son cada vez más relevantes en los procesos de selección IT.
Porque un profesional puede tener un conocimiento técnico excepcional y, sin embargo, tener dificultades para transmitir sus ideas, colaborar con otros equipos o defender una decisión técnica sin generar conflictos.
Y esto tiene un impacto directo en la organización.
Una mala comunicación puede provocar errores de interpretación, retrasos, conflictos entre equipos o decisiones poco alineadas con las necesidades del negocio.
Por el contrario, un profesional capaz de explicar un problema técnico de forma sencilla puede conseguir que personas de diferentes áreas trabajen hacia el mismo objetivo creando un lugar donde todos se sienten cómodos al trabajar.
La IA está acelerando todavía más este cambio
La llegada de la inteligencia artificial está haciendo que esta transformación sea todavía más evidente.
La IA puede ayudarte a encontrar una solución, pero necesitas a alguien que sepa analizarla, cuestionarla y entender si encaja con las necesidades reales del negocio.
Por eso, cada vez me parece más importante que los perfiles tecnológicos no se queden únicamente en la parte técnica si no que sientan la curiosidad por entender el negocio, que tengan capacidad para tomar decisiones, pensamiento crítico y, por supuesto, buenas habilidades para trabajar con otras personas.
Porque al final, la tecnología es una herramienta. Entender qué hacer con ella es lo que realmente marca la diferencia.


